
Tabaré es mucho Tabaré y por eso, sus hijos siguen implacablemente sus pasos. Ahora se ha destapado un entramado de uno de sus hijos que recibió un negocio de vaya a saber uno qué cosas y bajo qué intereses.
Está claro que para triunfar hoy en día en sudamérica hay que ser esposa de expresidente - y mejor si se es presidenta - hijo de presidente - en especial de uno inescrupuloso o lo que sea. Lo que importa es meter la mano en la lata y ... sacar y sacar y sacar.
Por suerte dijo Tabaré que "podemos meter la pata pero no la mano". Llega a meter la mano y no sé la que se arma
Del.icio.us
Meneame
Enchilame 
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